Ciclismo
Louzán pone al Bernabéu y Camp Nou en la carrera por la final del Mundial 2030
España quiere que la final del Mundial 2030 se juegue en casa y Rafael Louzán ya habla como si la verdadera discusión estuviera únicamente en decidir el estadio. El presidente de la RFEF insiste en que el partido por el título debe celebrarse en territorio español y ha situado al Santiago Bernabéu y al Spotify Camp Nou como las dos grandes opciones.
España quiere hacer valer su peso en el Mundial
La ofensiva española tiene un argumento importante detrás. La RFEF calcula que España concentra alrededor del 55% del peso de la candidatura conjunta y aportará 11 de las sedes inicialmente propuestas, frente a seis de Marruecos y tres de Portugal. Louzán lleva meses utilizando esa posición para defender que el país debería quedarse también con el partido más importante del torneo y ya ha trasladado ese objetivo tanto al Gobierno como a diferentes organismos futbolísticos.
Y ojo, porque el discurso se ha ido endureciendo poco a poco. En junio, Louzán todavía incluía la final entre los cuatro grandes objetivos por los que España debía trabajar junto al Gobierno. En septiembre pasó a afirmar que no se entendería otro escenario y, a finales de mes, dio prácticamente por hecho que el encuentro se jugará en territorio español y que solamente falta elegir entre Madrid y Barcelona.
Bernabéu y Camp Nou ofrecen argumentos muy distintos
Si FIFA termina eligiendo España, el Santiago Bernabéu aparece como uno de los candidatos más evidentes por su remodelación, la experiencia de Madrid en grandes acontecimientos y el peso institucional del Real Madrid. La capital volverá además a recibir una final de Champions en 2027, aunque será el Metropolitano quien la organice, otro argumento que Louzán utiliza para recordar la capacidad española para acoger partidos de máxima exigencia.
El Camp Nou juega otra carta. Una vez terminada su remodelación, tendrá capacidad para cerca de 105.000 espectadores, un argumento que puede modificar también la lectura de las apuestas deportivas sobre cuál de las sedes españolas parte con más fuerza. Además, Barcelona ya sabe lo que significa recibir partidos de máxima exigencia en una Copa del Mundo, porque el antiguo Camp Nou fue sede de encuentros del Mundial de 1982 y llegó a albergar una semifinal.
Marruecos sigue siendo el gran rival
Reducir la discusión únicamente a Bernabéu o Camp Nou sería, de momento, demasiado optimista para España. Si bien los principales operadores de apuestas pueden conceder cierto favoritismo a la candidatura española, Marruecos mantiene su propia aspiración y está construyendo cerca de Casablanca el Grand Stade Hassan II, proyectado para unos 115.000 espectadores, por encima incluso del futuro Camp Nou.
Es más, el pulso dejó de ser únicamente una cuestión de rumores cuando Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Marroquí, aseguró en septiembre que la final se disputará en Casablanca. FIFA tuvo que salir posteriormente al paso y aclarar que todavía no ha concedido oficialmente el partido a ninguna sede, calificando como falsas las informaciones que atribuían ya una decisión en favor de Marruecos.
La decisión todavía no está tomada
Ese matiz resulta esencial porque, a día de hoy, FIFA únicamente ha confirmado la arquitectura general del Mundial. España, Portugal y Marruecos organizarán 101 partidos, mientras Uruguay, Argentina y Paraguay recibirán un encuentro cada uno como parte de la celebración del centenario. La sede de la final sigue sin aparecer en la información oficial publicada por el organismo.
Louzán puede tener claro dónde quiere terminar el torneo y España dispone de argumentos muy fuertes para conseguirlo, pero todavía queda una negociación importante por delante.
Si finalmente FIFA apuesta por territorio español, comenzará entonces otra batalla de enorme valor económico, institucional y simbólico entre Madrid y Barcelona.
#apuestas



