Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard XX 2 – 2imagen
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Ciclismo antiguo

Permitidme que os hable de la presentación de mi libro

Publicado

en

DT – 2022 post

El de ayer no fue un día más en mi atribulada vida. El de ayer fue un día realmente emotivo. Tuve ocasión de hacer la puesta de largo de mi primer libro en solitario en un escenario del simbolismo y el sentimiento del Camp Nou. Aunque “Mariano Cañardo, el primer campeón” fue sacado a la venta hace algún tiempo, la aspiración de darle algo más a esta obra, que como todas las de su estilo nace con unas modestísimas miras, hizo que esperáramos a que los astros se alienaran a nuestro favor para poder presentarlo bien.

Y podemos decir que lo hemos logrado. En el marco del Fútbol Club Barcelona, con la implicación de muchos actores y la buena disposición de incondicionales amigos, nuestra primera criatura y su gran protagonista, Mariano Cañardo, tuvieron su merecido reconocimiento.

No sé exactamente cuántos fuimos en el auditorio blaugrana, estimo que entre trescientas y cuatrocientas personas, y no sólo del mundo del ciclismo, nos acompañaron en este emotivo momento. Un servidor tuvo que lidiar con un parlamento ante tan numeroso auditorio y sinceramente me gustó mucho la experiencia. Al final es como recoger lo sembrado tantos años.

Me disculparéis que el post de hoy se centré en el libro que saqué junto a un crack llamado Bernat López, pero la ocasión se merece. Sólo dar las gracias a quienes nos acompañaron en cuerpo presente y desde las redes, que hubieron unos cuantos y esperar que podáis disfrutar el libro tanto como yo escribiéndolo. Sacando adelante proyectos como estos podemos garantizar que en el futuro habrá otros.

Y ahora quiero compartir, para quienes no estuvisteis el texto que pude leer ante los asistentes. El objetivo del mismo era desentrañar qué  pretende contar “El primer campeón, que no aleccionar, sobre un personaje enorme en un contexto tan complicado que la sola opción de montar en bicicleta suponía una hazaña. Sin más preámbulo os dejo con el texto en cuestión.

1

Algunos os preguntaréis quién fue Mariano Cañardo. 

Fue un ciclista que ejerció su noble oficio durante casi veinte años. Ganó mucho e importante. Sus victorias se cuentan por siete Voltas a Catalunya, la carrera más importare del momento, vueltas al País Vasco, a Cantabria, a Levante, a Marruecos. Sumadle Campeonatos de España, de todas las modalidades, carreras de pista, el Circuito del Norte, carreras largas, cortas, duras, muy duras, salvajemente duras,… 

Fue además top ten varias veces en el Mundial de fondo e incluso ganó una etapa en el Tour y alguna en las primeras Vueltas a España de la historia, una carrera que nació en su primavera como ciclista. 

Pero la dimensión de Mariano Cañardo va más allá, y si me permitís, me gustaría irme al principio de este retrato. Me gustaría irme a principios del siglo XX. Cañardo nació en 1906. El mundo estaba en permanente cambio. Tecnología, religión, nacionalismos…. tanta confusión degeneró en la  primera guerra mundial.

En España había un pesimismo crónico reposando por doquier. La pérdida de las colonias en el Caribe y las revueltas sociales de esas clases que eran mandadas a combates sin retorno por mantener el esplendor colonial marcaban el pulso. 

Mariano Cañardo nació en Olite, en la Navarra media, a orillas del Cidados, ese río que nos da seña de la actividad principal del lugar: la huerta. Perdió pronto a su padre y se fue a Jaca, un lugar donde aprendió lo básico por aquel entonces y grabó en su mente una palabra: hambre. Esta palabra, como veremos, le acompañará mucho. 

Mientras Europa se desangraba en la gran guerra con muchas pistolas venidas, curiosamente, de Eibar. Finalizada la contienda, se humilla a la nación alemana y se pone la simiente para la siguiente guerra. Por medio Cañardo se va a Barcelona donde se le abre literalmente el mundo. 

Sin embargo Barcelona en esa época no era una ciudad fácil. Tensiones, asesinatos y al final la dictadura, blanca, pero dictadura de Primo de Rivera. Cañardo ensayó a ser carpintero en las naves de Sant Andreu, pero la bicicleta le tentó. Salió un día e iba bien, salió otro e iba mejor. Supo de grandes pioneros como Jaume Janer, el primer catalán en acabar el Tour, y Mucio Miguel. Ambos fueron sus faros en esos años de aprendizaje. 

Unos años que fueron pocos, porque en su primera Volta hizo tercero y saltó la banca. La mejor carrera del momento en manos de un ciclista de tercera categoría. A Mariano Cañardo el gusanillo de la bicicleta le picó fuerte y ya no paró. 

No se quedó en las rencillas domesticas ni con métodos de la prehistoria, se empapó de lo que había más allá de los Pirineos, el francés Victor Fontan le habló de lo que ellos llaman “le métier”, que no es otra cosa que el oficio. Además Cañardo devoró el libro de un tal Henri Desgrange, creador nada menos que del Tour de Francia. En ese libro descubrió el ciclismo de verdad.  

Y es entonces cuando Mariano Cañardo pasa a ser un pionero. Pionero por ser el primero en meter cuestiones científicas en su entrenamiento, pionero por establecer tácticas en carrera, pionero por ser el primer profesional de la bicicleta remunerado a tiempo completo

Pero no sólo eso, Mariano Cañardo es un pionero del deporte en general porque podemos decir que fue uno de los primeros deportistas de masas. Era seguido, y no exageramos, hasta la exasperación. Sus victorias, sus derrotas, sus triunfos menos nítidos,… todo tenía que ser cuestionado y analizado.

Cada palabra suya levantaba multitudes. Si se anunciaba su concurso en una carrera en Montjuïc, cien mil personas se arremolinaban en la montaña emblema. 

Incluso a veces, cuando era llamado al campo del Barça a  hacer el  saque de honor, si la victoria no había sido clara, era objeto de pitidos y reproches por parte del respetable. Mariano Cañardo fue en esa época un símbolo, al nivel de los Pepe Samitier y Ricardo Zamora, con quienes alternó no pocas veces. 

Cañardo corrió en un ciclismo que estaba inventándose, de hecho él lo inventó en parte, como la pléyade de personajes que correteaban entre grandes eventos en esas fechas: Narciso Masferrer, Joaquim Rubio –el gran preparador de Miquel Poblet-, Joan Baptista Soler y  Santiago Jaumandreu,

Todos estos fueron hombres contemporáneos a Cañardo que bien podrían haber inventado la Florencia renacentista, pues no había cosa que no supieran hacer. De esa generación salieron cosas que aún hoy perduran, como el propio diario El Mundo Deportivo. 

El loco momento que le vio correr provocó chocantes escenas, como tomar la salida del Giro en plena plaza del Duomo milanés vistiendo los colores de la recién instaurada República Española, Sí aquellos colores pulularon por la Italia de Mussolini en las espaldas de Cañardo, entre otros. 

En la carretera, Mariano se midió en clave local e internacional. Quienes le sufrieron en España dieron siempre cuenta de la rabia de su pedaleada, como si no fuera una persona sola quien apretaba con violencia aquellos hierros que tenía por bicicleta. Y es que en esos momentos de extrema necesidad, el hambre pedaleaba también con Mariano porque el ciclismo fue refugio de muchos que pasaron hambre hasta las trancas.

Igual que Luis Ocaña, igual que Federico Martín Bahamontes, igual que Julián Berrendero. Dijo un director una vez “aquel ciclismo se corría con el hígado en las manos”. Cuánta razón tenía. 

Aquel ciclismo se corría a cara de perro entre varios nombres: los hermanos Montero, Ezquerra, Trueba y su más feroz rival Julián Berrendero. No era raro acabar resolviendo las carreras con las manos tras las mismas, reyertas que no impedían que todos fueran a una cuando competían juntos en el Tour. A nivel internacional se las vio con el joven Gino Bartali, con Nicolas Frantz, André Leducq, Antoine Magne, a quien le ganó una memorable Vuelta al País Vasco. 

Pero volviendo las circunstancias que le rodearon, éstas no le ayudaron casi nunca. El crack del 29 y la terrible crisis que le siguió le dejaron con un calendario diezmado. Tuvo su plenitud ciclista en tiempos previos y durante la Guerra Civil, cuando se instaló de fijo en Amelie y veía pasar miles de refugiados españoles huyendo de su país. Luego cuando pudo sacar partido de lo aprendido, llegó la segunda Guerra Mundial y ni siquiera pudo salir de España a competir.  

El otro día un lector del libro me dijo “estas personas fueron auténticos héroes”. Creo que la dimensión de héroe la tenemos tan manoseada que no hace justicia a lo que vivieron aquellos ciclistas. Salían por la noche, noche cerrada, a las dos o tres de la mañana. A veces cruzando las costas del Garraf intuían la carretera por la luz de una tormenta que luego les descargaba un mar sobre sus cabezas. Fueron ciclistas endurecidos hasta un punto que no podemos imaginarlo. 

Permitidme una última anécdota: Nos situamos en la Volta a Catalunya de 1941. Estamos en Vic. Mariano Cañardo es una leyenda que apura sus últimos días de competición. Descartado para la general, se estrella a la entrada de la ciudad. Se abre literalmente la cabeza. Le meten en una especie de ambulatorio y medio vendado, con hilillos de sangre rezumando por el rostro, retoma la marcha. “Quiero ayudar a Sancho” decía compulsivamente. Antonio Andrés Sancho era su compañero en el equipo del Barça y además líder de la carrera. 

En esos tiempos un duelo Barça-Espanyol lo era todo, más cuando no había extranjeros que tomaran parte pues en sus países se estaba produciendo una guerra mundial. Además esos días equipo blanquiazul era muy potente, más incluso que el blaugrana, con Berrendero, Ezquerra y Trueba al frente. 

Pero Cañardo se vació por Sancho como si la victoria fuera para sí. Lo había ganado todo, un terrible mareo le sacudía su sanguinolenta cabeza, pero no reparó en ayudar a su compañero y llevar al Barça al podio de su querida Volta.  

No obstante tuvo un último requiebro del destino, la fecha de su muerte, el mismo día que ETA atentó en Hipercor, una noticia terrible que silenció en los medios la pérdida del primer campeón. 

Éste fue Mariano Cañardo y ésta la época que le tocó vivir. Cuando os venga un mal día, un mal momento, pensad que él lo tuvo mucho peor. 

Foto tomada del Facebook de Carles Font, tan runner como el que firma esto

Shimano – Leaderboard 1024×300
Continuar Leyendo
5 Comentarios

5 Comments

  1. Carolina

    3 de febrero, 2015 En 13:41

    Bonito resumen de tu libro el que tienes en tu exposición. Como lectora aficionada al ciclismo me ha gustado conocer al CICLISTA Mariano Cañardo.
    De nuevo, mi más sincera enhorabuena.

  2. Jose Mª Perez Jarne

    10 de febrero, 2015 En 9:19

    ¿nos puedes hablar de el primer corredor español que participo en el tour de Francia ? ( Jose Mª Javierre Rapun, nacido en Jaca ) y que corrio los tours de 1909 (17º, clasificado) y 1910,( 24º clasificado ) Vicente Blanco

    (el cojo de Bilbao) corrio en 1910, con todo el respeto que me merece, no termino la primera etapa, pero bueno eso es harina de otro costal,,cuando se escribe hay que documentarse,

    • Iván

      10 de febrero, 2015 En 12:37

      Ruego disculpes, no acabo de entender qué quieres decir.
      Conozco estos ciclistas, he leído sobre ellos y me gustará escribir un día, en todo caso cuando hablamos de Cañardo, nunca hemos dicho que sea el primer español en correr el Tour. Si esa es tu percepción no es la correcta

  3. Jose Mª Perez Jarne

    10 de febrero, 2015 En 15:24

    por supuesto que no me refiero a Mariano Cañardo,,como bien has podido entender me refiero a Jose Mª Javierre como primer corredor español que participo en el tour de francia, en 1909, y tambien corrio en 1910, mientras que tu citas a Vicente Blanco, en las paginas 41 y 80 como primer español participante en el mismo, por eso te digo que hay que documentarse,,ademas casi estoy seguro que lo sabes, o, deberias saberlo, despues de once años que hace que se viene publicando en todos los medios afines al ciclismo, y mas siendo especialista en todas las modalidades de ciclismo (como pones en tu libro) habiendo escrito en meta 2mil,,ciclismo en ruta,,ciclismo a fondo,, radio marca,,guiones televisivos,,enciclopedia del s´port catala y otros medios, ademas de ser jefe de prensa de la federacion catalana de ciclismo, simplemente creo que desconocer este dato crea muchas dudas al respecto, salvo que lo omitas por no se que intereses intereses, o no ser el mismo que hace unos cuatro años en meta 2mil, decia lo mismo,, desconociendo lo que todo el mundo ya sabe,,, que el primer español en correr el tour fué JOSE Mª JAVIERRE RAPUN
    nacido en JACA

    • Joan Seguidor

      10 de febrero, 2015 En 15:59

      José María, ahora sí caigo
      tienes toda la razón. Es un error mío y se corregirá en la revisión del libro. Ruego disculpes y se corregirá. Obviamente no este error no responde un interés.

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ciclismo antiguo

El amarillo no es un color cualquiera en el ciclismo

Publicado

en

DT – 2022 post

Alguien un día dijo que el amarillo fuera el color del ciclismo

Es aleccionador el recordar los orígenes que tuvo la denominada camiseta de color amarillo para distingue al líder del Tour de Francia, la máxima competición internacional con que cuenta el ciclismo.

Fue necesario que pasaran a la historia una docena de ediciones, las primeras, hasta que un personaje desconocido en el cuadro representativo de la organización de la citada prueba, llamado Alphonse Baugé, un ex campeón de medio fondo, le planteara al director de la carrera, Henri Desgrange, la idea de que el gran público pudiera distinguir de buenas a primeras al que era primero en la clasificación general de la carrera por etapas. Nada mejor que implantar una vestimenta distinta que pudiera ser vislumbrada o distinguida desde lejos, siquiera, aunque fugazmente, en el seno del gran pelotón.

Los aficionados, los espectadores de la contienda que se cuentan a miles y miles al borde de la carretera, desean distinguir, dilucidar con sus propios ojos de una manera un tanto obsesiva en dónde se encuentra el ciclista que luce la casaca amarilla de oro, que identifica al líder de la carrera, todo un símbolo que acapara una merecida popularidad. El vestir este color, una tradición ya lejana, suponía alcanzar un anhelado  honor que atraía con especial énfasis a las gentes; fuera su portador un ciclista  importante o no lo fuera.

El ser el primero en la tabla de una competición de esta índole, automáticamente es algo que siempre se ha bien valorado en su justa medida.

Era necesario, alguien dijo, que la prenda fuera de tonalidad lindando al amarillo real, un amarillo fuerte y un poco oscurecido”. ¿Y por qué motivo se exigía precisamente esta tonalidad? La decisión vino a raíz de que aquel color era el mismo que imperaba en las páginas del periódico fundador del Tour de Francia: el rotativo “L´Auto”.

También se determinó que se estamparan en la misma camiseta y en letras mayúsculas las siglas H.D., al objeto de rendir homenaje al fundador y director de la mencionada carrera por etapas, un hombre todo genio y figura en su época: el histórico protagonista Henri Desgrange.

Esta fórmula, aunque nueva, también fue imitada algo más tarde por los dirigentes organizadores del Giro de Italia. El líder de la carrera transalpina viene vistiendo de tiempo una camiseta de color rosa, al igual que las hojas del periódico fundador: “La Gazzetta dello Sport”.

Trek 2022 – Leaderboard Post 728×90

El primero en enfundarse la camiseta amarilla en el Tour fue el francés Eugène Christophe, precisamente en el año 1919; es decir, dieciséis años más tarde con respecto a la primera edición, celebrada en 1903. Lo hizo a partir de la cuarta etapa, Brest-Les Sables d´Olonne, la cual conservó sobre sus espaldas hasta la penúltima jornada, en la Estrasburgo-Metz, pasando la elástica de líder a ser propiedad definitiva del belga Firmin Lambot, que fue el vencedor absoluto de aquel Tour.

El bravo ciclista galo Christopher no pudo defender su liderato y la valiosa prenda amarilla al sufrir un inesperado y contundente desfallecimiento. Debió contentarse con ocupar el tercer puesto en la clasificación final, en la apoteosis de París.

Sirva de curiosidad el saber que en el año 1948, el italiano Gino Bartali se adjudicó el Tour por segunda vez tras transcurrida una decena de años.

Hubo una firma de lanas denominada “Laines Sofil” que patrocinó su cometido aportando 10.000 francos por día al que fuera portador de la camiseta amarilla.

Fue a partir del año 1970, en el Tour que ganó con facilidad el belga Eddy Merckx, cuando se dio luz verde para que las empresas colaboradoras pudieran plasmar sus siglas de marca en la misma camiseta de líder, aportando una cantidad económica muy substancial.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

Por otra parte, cabe señalar aquí que precisamente el belga Eddy Merckx, vencedor por cinco veces de la ronda francesa (1969, 1970, 1971, 1972 y 1974), ha ostentado un récord muy particular: el vestir y lucir aquella camiseta durante 96 días. Con cinco Tours en su haber la cifra alcanzada fue fácil de conseguir.

A modo de distinción en torno a los ciclistas españoles, nos cabe el honor de mencionar al catalán Miguel Poblet, que fue el primero de nuestros representantes que se vistió de amarillo.

Hemos de retroceder al año 1955, tras adjudicarse la primera etapa que trasladó a los corredores de población de Le Havre, que posee un importante puerto marítimo, a la ciudad norteña de Dieppe, que linda con el Canal de la Mancha.

Poblet lució tal prenda durante un par de días, perdiéndola a manos del holandés Wout Wagtmans. Es curiosidad el exponer que Poblet cerró el mencionado Tour con otra victoria, vivida en el Parque de los Príncipes de París, término de la última etapa. Asistieron en su conclusión más de 70.000 espectadores que aplaudieron con entusiasmo a su ídolo, el francés de Bretaña Louison Bobet, que acababa de conquistar su tercer triunfo consecutivo en la ronda gala, algo que los aficionados de nuestro vecino país y nosotros no hemos olvidado.

Por Gerardo  Fuster

Imagen: A.S.O./Charly Lopez

Shimano – Leaderboard 1024×300
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

Pocos ciclistas impactaron como Jan Ullrich

Publicado

en

DT – 2022 post

Jan Ullrich fue tan poderoso como efímero en lo más alto del podio

No hace mucho dijimos que Jan Ullrich fue lo más brutal que vimos desde Miguel Indurain y, 25 años después de su Tour, seguimos en las mismas.

Quiso el azar que a segunda mitad de los vilipendiados años noventa viera la colisión de los dos talentos más grandes que ha tenido este deporte en los últimos cuarenta años: Miguel Indurain y Jan Ullrich.

Fue un choque muy desigual, reducido al Tour de 1996, una de las ediciones que flotan en la polémica perenne con un danés sentenciando la carrera en Hautacam ¿Os suena la película?

Al margen de todo ello, aquella carrera tuvo un ganador real y otro moral.

En el declive de Indurain, emergió un corredor que podía hacerlo todo, tirar del grupo de los mejores por kilómetros y llegar con ellos hasta el final, un escalador potente y pesado, de desarrollo largo, una bruta bestia, que diría Ares, que en la contrarreloj no hacía presos.

Jan Ullrich explotó de tal manera, en esos días, que sigo pensando que fue uno de los motivos para que Miguel Indurain diera un paso al lado.

Trek 2022 – Leaderboard Post 728×90

¿Qué habría sido del Tour 1997 si ambos hubieran estado de dulce?

No lo sabremos, aunque una cosa es cierta, lo que vimos en aquella edición, hace 25 años de eso, pasó a los anales como una de las palizas más hirientes jamás vistas.

El tramo que va desde Andorra a Saint Etienne es un chorreo en toda regla, como yo creo que nunca he visto nunca más.

Con Riis lejos del nivel de antaño, ya en la primera de los Pirineos, Ullrich ejerce de patrón sin el uno a la espalda.

En Arcalis, se acabarían las bromas. el alemán, campeón de su país ese año, abrió gas y destrozó los sueños de Pantani y Virenque en su terreno: les envió más allá del minuto en una etapa concluida tras 250 kilómetros.

A los pocos días en Saint Etienne, «diferencias Indurain» con éste retirado

Ullrich le tomó más de tres minutos en 55 kilómetros a ambos escaladores en una exhibición en la que Olano, especialista total, estuvo casi en los cuatro minutos de pérdida.

Esas eran las carnicerías que dejaba Ullrich a su paso, golpes de efecto que a veces le jugaban malas pasadas, como cuando salía a rueda de Pantani, volando en Alpe d´Huez, para reventar y pasar a controlar los daños.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

 

Su reinado se presumía largo y duro, pero nada hubo de eso.

Ullrich quedó rápido apeado del trono, esa mala cabeza que mostró en etapas como en los Vosgos, la ineptitud de Virenque aquel día le salvó, le traería de cráneo durante toda su vida.

Ver a aquel ciclista de 1997 fue lo más parecido a Indurain que recuerdo, 25 años después lo sigo pensando.

Aunque no volvería a ganar el Tour, hizo pequeños los registros de Poulidor batallando hasta el final y de buena lid con Pantani -memorable su ataque en la Madeleine- y Armstrong, en los Tours que no salen en los libros.

Queríamos acordarnos de este monstruo que esperemos esté mucho mejor y muy alejado de los entornos en los que le hemos visto no hace tanto tiempo.

Imagen: NDR

Shimano – Leaderboard 1024×300
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

«Monsieur Anquetil, no le pedimos que pierda, sólo que no despliegue todo su potencial»

Publicado

en

DT – 2022 post

A Jacques Anquetil le pidieron que no abusara de los rivales

Ese día a Anquetil le llegó una propuesta tremenda.

En Lugano cuando el cielo luce azul, el sol entra por entre las crestas del Ticino y el agua refleja una luz que no calienta, pero sí reconforta.

Una luz de esas que llena el alma e inspira.

Lugano, en el vértice italiano de la confederación helvética, acoge su gran premio, una suerte de mundial oficioso contra el crono que Jacques Anquetil tuvo a bien dominar durante más de media década.

Encantados, pero asustados, los organizadores del evento, no saben cómo aproximarse a la estrella normanda.

Jacques, maitre Jacques, el señor del reloj, el estilista que cinceló la imagen perfecta del hombre sembrado sobre la máquina, la perfección perenne que medio siglo después seguirá como los cánones clásicos, sin perturbarse por las modas.

Temor, como decimos en los garantes del evento.

Temor porque sospechan que el astro va a copar la clasificación.

Sinuosos se escurren ante Anquetil.

Le vienen a decir: “No decimos que pierda, sólo que no despliegue el potencial de su enrome talento”.

Eso tenía un precio, una media verdad que no mintiera al público, pero que le hiciera humano, que le diera emoción. Anquetil pacta un precio por su no victoria.

Trek 2022 – Leaderboard Post 728×90

El pacto de bambalinas no saldría de entre los firmantes, pero Anquetil riza el rizo.

Tiene en Ercole Baldini, italiano, elegante, querido en la zona y uno de los mejores bajadores de los tiempos, su posible gran rival.

Al final sería Gianni Motta el segundo.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

De cualquiera de las maneras, con Ercole pacta otra prima, parte del premio de éste por “no desplegar el potencial de su talento”.

Ya son dos bolos más el fijo de salida.Pero el día pinta fenomenal, la gente aclama a maitre Jacques y al final gana, porque no podía ser de otra manera, es el mejor y los arreglos, tan traídos en la época, no funcionan.

Le maitre se lo guisa y se lo come, se lleva el premio del primero, sin necesidad de ofender a la concurrencia, dándole pábulo a una cierta emoción.Todo queda como lo establecido, Jacques Anquetil es siete veces ganador en Lugano, esas marcas que nadie osaría igualar, porque como el tiempo demostró no son de este mundo.

Ésta es una de las historias de «La soledad de Anquetil», el excepcional libro de Paul Fournel dedicado al primer quíntuple ganador del Tour de Francia.

Shimano – Leaderboard 1024×300
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

La inédita y olímpica historia de Christa Luding y Clara Hughes

Publicado

en

DT – 2022 post

Christa Luding y Clara Hughes han sido campeonas olímpicas de ciclismo e invierno

La historia por poco sabida no merece ser omitida. El día que los Juegos Olímpicos coreanos echaron el cierre, hace ua cuatro años, con una fenomenal final de 50 kms de esquí nórdico, queríamos acordaros de dos campeonas olímpicas que las cuñas de Eurosport nos recordaron esos días porque lo fueron de invierno y verano, y en verano lo consiguieron en las pruebas de ciclismo. Hablamos de Christa Luding y Clara Hughes.

La primera era alemana del este, la antigua RDA, en tiempos en los que los mapas de geografía política en Europa borraron fronteras marcadas desde el mismo final de la Guerra Mundial.Christa Luding fue patinadora y ciclista de velocidad. Es una de nuestras campeonas olímpicas.

Christa Luding fue fija en los podios de los ochenta e inicios de los noventa

Su leyenda empieza como patinadora de velocidad. Medio kilómetro y kilómetro, medallas de oro en Sarajevo 1984 y Calgary 1988.Ese mismo año sería plata en la final de velocidad en Seúl 88, la primera olimpiada coreana y la anterior a la de Barcelona, en el 92, como la de Albertville, donde sería bronce de patinaje velocidad en 500 metros.

Trek 2022 – Leaderboard Post 728×90

Clara Hughes es una leyenda en Canadá

La otra protagonista es de Winnipeg. Es una leyenda, una celebridad en un país de honda tradición olímpica, como es Canadá.De hecho, Clara Hughes fue la abanderada en los juegos de Vancouver 2010.

Los juegos de casa, como Chris Hoy en Londres.Para tal honor, Hughes, subcampeona del mundo de contrarreloj en Tunja, año 1995, donde Indurain y Olano, ya había pisado podios olímpicos.

Gran canaria 400×400
Endura 400×400
Cruz 400×400

En Atlanta, año 1996, se colgaría dos medallas de bronce en las carreras de carretera, crono y ruta, pero con el tiempo se pasaría a patinadora de distancias más largas que Luding.Hughes ganaría medallas desde Salt Lake City, año 2002, a Vancouver, año 2010.

Por medio, en Turín, 2006, entraría en la galería de campeonas olímpicas: oro en los 5000 metros.

Con la final de hockey hielo aún resonando, las emociones del frío y deslizante, hemos querido tener una esquinita de estos preciosos juegos en este mal anillado cuaderno que es El Velódromo.

Imagen: Olympics

 

Shimano – Leaderboard 1024×300
Continuar Leyendo

TWITTER

#Ciclismo # PODCASTLa Vuelta para curiosos (vol I) @ivoox https://go.ivoox.com/rf/91110661?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_content=audio&utm_campaign=tw_autopublish

La Vuelta de la despedida de Valverde será también la de la presión y necesidad de hacer un buen puesto para seguir sumando puntos.
Lo que habría de ser un baño de multitudes es una carrera contra un posible descenso del Movistar

https://joanseguidor.com/vuelta-2022-movistar-valverde/

#LaVuelta22

📢📢📢
"La Vuelta se va a beneficiar de la estela de un extraordinario Tour de Francia" Javier Guillén

https://www.ivoox.com/director-vuelta-espana-javier-guillen-motivos-audios-mp3_rf_90824770_1.html

#LaVuelta22
#PodcastJS con @Tuvalum

El Tour 83 queda lejos en el calendario, pero cerca en el recuerdo.
Una edición en la que las diferencias parecían un acordeón, con subidas, bajadas y petadas históricas
En ese caos , se creció Arroyo...

https://www.ivoox.com/angel-arroyo-el-tour-1983-audios-mp3_rf_90672277_1.html

#PodcastJS con @Tuvalum

Con el debut de Juan Ayuso en la Vuelta pasa lo mismo que con Carlos Rodríguez. Está integrado en un equipo top, con bazas y gente experimentada.
Lo que le llegue bien, pero por el momento es su primera grande y está en el sitio perfecto para aprender

https://joanseguidor.com/vuelta-2022-juan-ayuso/

Load More...

Lo + leído

X